Habitantes del Caos

Justiniano: Crónica de un Servidor, por Fray Stanis


Hay un adagio que dice que la necesidad es la madre de la invención. En mi caso, más que necesidad, la desesperación fue lo que me llevó a ponerme a inventar. Resulta que para entonces ya yo llevaba trabajando seis años para la misma compañía, una compañía compuesta de dos dueños y 20 empleados. Una de las cosas que me convenció a venir a trabajar a este pequeño pueblo en el sureste norteamericano, cuando terminé mi entrenamiento en Detroit en el 1998, fue las promesas de estos dos jefes sobre la posibilidad de partnership, o sea, ecualidad en términos de poder, de tomar decisiones y de hacer plata. Sin embargo, luego de seis años observando a estos dos cabrones convertirse en tiranos, imponiendo reglas y sanciones en contra mía y del resto de mis compañeros, y sin posibilidad alguna de obtener partnership, decidí aventurarme en los dominios nebulosos de la magia para tratar de crear cambio. Total, pensé entonces, no tenía nada que perder (primer error:  asumir que no tendría nada que perder). 

Así comenzaba en 2005 el relato, en varias entregas de los hechos acaecidos cuando un servidor fue creado para cambiar las circunstancias laborales de un usuario llamado Estanislao de Mediolao y al que llamábamos Stanis o Fray Stanis más formalmente. Él fue miembro fundador de la comunidad caota El Monasterio, y su crónica es un documento valioso para todos aquellos que en el desempeño de la magia del caos van a dar el paso de su primer trabajo de este tipo. Abundan manuales, o más bien, tutoriales sobre cómo crear uno, pero el testimonio real sobre cómo se ponen en marcha, con sus sorpresas o los daños colaterales es algo que no se prodiga, al menos en Español. Quizás por ser algo demasiado íntimo, quizás porque no siempre salen todo lo bien que se desea o porque lo deseado suele tener un precio insospechado y no siempre confesable.

Ya sea por una razón u otra, siempre he recomendado esto como material ejemplificante y hasta pedagógico. La situación en los últimos años de la comunidad antes mencionada me resulta preocupante. Bloqueo a aceptar nuevos usuarios, imágenes caídas... Fray Stanis dijo retirarse hace tiempo de la magia al haber cumplido ya todos sus objetivos vitales, temiendo que todo este buen hacer se pierda, y a sabiendas que muchos caotas forjados esta década no conocen su trabajo, me he tomado la molestia de traer estos contenidos para los lectores de Habitantes del Caos. Espero que se reciba mi gesto como una prueba de mi afecto y reconocimiento a su trabajo, no una apropiación, y espero excederme en mi cautela al hacerlo, porque lo hago en pos de evitar que se pierda para siempre si esa comunidad cerrada deja de estar online.

Dicho esto, a partir de ahora abandonaré la cursiva para comodidad de lectura, dejandoos con el texto en sí. Una cosa más: si encontrais la palabra gólem, tengais en cuenta que se refiere a servidor con base material, no a otro tipo de criatura, y es el nombre poético que recibía en honor al mito judío.

''Con el ojo de mi mente, me imaginé una entidad vestido de capucha al estilo de monje católico medieval, cubriéndole la cabeza. A mi demonio lo creé sin cara, pues simbólicamente, quería mantenerlo en el anonimato. También le proveí de alas, para que tuviera movilidad hacia todos lados sin ningún tipo de impedimentos, y le dí una espada para que ejerciera justicia, aún a la fuerza si era necesario. Me imaginé cada detalle personal de esta entidad, su sed de justicia, su seca objetividad, su total abnegación por mi causa, su sentido cínico del humor.  Fabriqué un sigilo representando su propósito, el cual terminé pintando en canvas [N.del E.: lienzo] usando pinturas de acrílico. Una vez lo creé en mi mente durante un proceso que me tardó como dos o tres semanas, procedí a darle forma, e hice una escultura de mi creación en arcilla.  Entonces, cuando terminé todo este proceso de creación, le escarbé el sigilo de su propósito en su espalda, lo bauticé con el nombre de Justiniano, y esa misma noche hace un año atrás, decidí romper mi inercia, deshacerme de mi inquietud, y alimentar mi curiosidad, y decidí activarlo."

Justiniano

''Esa noche alrededor de la medianoche, luego de un breve ritual que me inventé, el cual incluía vino, velas, incienso y otras invergaduras mágicas, mi golem recibió el soplo de vida, y un propósito para vivir esa vida:  que se deshiciera de mis jefes.  (Ahora en retrospectiva, creo que hubiera sido mejor el haber sido un poco más específico con respecto al propósito, pues por causa de estas instrucciones ambiguas y generales que le impuse a mi golem, él terminó desencadenando el caos de una manera fría, objetiva y hasta calculada en mi lugar de trabajo).''
 
Aunque me tomó par de días para percatarme de las acciones de mi servidor, Justiniano comenzó a trabajar en seguida.  Esa noche en que Justiniano cobró vida fue el comienzo del fin para muchas cosas, no sólo para mis jefes, sino eventualmente para mí y para un par de mis colegas.'' 

 

Locura en Tiempos de Concupiscencia

''Justiniano había sido creado un domingo cerca de la medianoche, y ya el miércoles estaba cayendo su primer víctima. Recuerdo que ese día fui al trabajo y la Dra. Nutz no apareció a trabajar su turno. Usualmente, cuando se trabaja en una sala de emergencia como médico, es importantísimo tratar de encontrar un remplazo que pueda cubrir cualquier turno el cual uno no pueda trabajar, ya sea por causa de enfermedad o por algún tipo de emergencias. Esta responsabilidad, la de encontrar remplazos durante ausencias, es indispensable para evitar que reine el caos dentro de la sala de emergencias, y así continuar eficientemente con las operaciones de este importante centro de servicios médicos. Así que cuando la Dra. Nutz se ausentó ese día, sin siquiera encontrar un remplazo para cubrir su turno, todos nosotros nos dimos cuenta, particularmente por el caos que se impuso esa noche en nuestro lugar de trabajo. Aunque tratamos de conseguirla por medio del teléfono, nadie nunca contestó al otro lado de la línea, así que terminamos por contactar a uno de los jefes para que se encargara de la situación. Esa noche, a pesar de los esfuerzos de mi jefe, nadie vino a cubrir el turno de la Dra. Nutz, así que el trabajo terminó siendo bastante caótico. Cuando al otro día la Dra. Nutz se volvió a ausentar sin notificar a nadie, fue entonces cuando la situación se puso más interesante. Nos enteramos que el jefe había llamado a la policía para ver que estaba sucediendo con la doctora, y aparentemente, por los rumores que logramos escuchar, la doña se había “barricado” [N.del. E.: atrincherado] en su apartamento. Al tercer día de la situación, el viernes, luego de ausentarse por última vez al trabajo, ella fue traída en esposas por la policía a la sala de emergencias para ser evaluada por un psiquiatra. No fue hasta la semana entrante que me enteré de los pormenores de la situación, y fue entonces cuando tracé todos los eventos sucedidos a las ocurrencias de mi Golem.''
 
''Antes de mencionar los hechos que tomaron lugar durante esos tres días, es importante entender, o al menos de tener una idea, de quién era esta tal Dra. Nutz. Si pudiera describir a esta mujer en una oración, y referiéndome a ella de una forma poética, yo la describiría como la representación en carne y hueso de todo lo disfuncional, todo lo opresivo, y todo lo que estaba jodido bajo la dirección de nuestros dos jefes. Como a lo mejor ya mencioné por ahí, mis jefes eran medios déspotas, y hacían lo que les daba la gana en nuestra práctica. Aún cuando teníamos un grupo bastante eficiente de doctores inteligentes y talentosos, de vez en cuando estos dos cabrones nos imponían el trabajar con doctores y assistentes médicos cuyos talentos (si alguno) eran definitivamente cuestionables. La Dra. Nutz era un ejemplo perfecto de esta tiranía. Esta doctora no era especialista en emergenciología, sino que era internista, y sus conocimientos sobre el tratamiento de pacientes dentro de la sala de emergencias era terrible.  Ella era lenta, y ordenaba excesivamente todo tipo de pruebas, aún en casos tan simples como un dolor de muelas o un uñero infectado.  El trabajar un turno a la misma hora que ella significaba que su lentitud y su falta acumen médico iba a ser la carga personal de uno, pues uno terminaba viendo más pacientes de la cuenta debido a la ineptitud de esa mujer. Aún con nuestras protestas, y las protestas del resto del staff médico del hospital (pues ya se sabía que esta doctora no sabía dos carajos de medicina), nuestros jefes se hicieron los sordos, pues aparentemente, a ellos le convenía mantener esta mujer en el grupo, principalmente desde un punto de vista económico. Al carecer de una especialidad en emergenciología, estos cabrones hacían bastante dinero con cada hora que esta doctora trabajaba, pues ellos le pagaban menos por hora que al resto de nosotros. Otra cuestión que también la protegía en su posición, en mi opinión, era que ella y uno de los jefes eran fanáticos religiosos, o como le decimos en inglés “Jesus-freaks".  Ese atributo de fanático religioso era a lo mejor lo que más me molestaba de esos dos, esa actitud de “higher than thou”, de ser mejores que uno porque de acuerdo a ellos, ellos estaban “salvados” en el amor de Jesucristo y otra docena de estupideces ideológicas.''

''Pero de vuelta al cuento.  La semana entrante, como ya mencioné, cuando me enteré de los detalles de cómo esta mujer terminó en esposas en la sala de emergencias para ser evaluada en contra de su voluntad por un psiquiatra, fue entonces cuando comencé a identificar las sincronicidades impuestas en la realidad por medio de mi odio y por medio de lo oculto.''
 
''Resulta que la Dra. Nutz había estado teniendo una relación “ilícita” con un muchacho nicaragüense 20 años menor que ella. Con la palabra ilícito no me refiero a algo ilegal de por sí, sino a algo prohibido ante los ojos de Dios, pues según me enteré, ellos dos llevaban una relación de convivencia fuera del matrimonio en el apartamento de ella desde hace par de meses. Este muchacho, llamémosle Bernabé Llaco, había sido invitado a nuestro pueblo por uno de los industrialistas y filántropos locales, persona que tengo el gusto de conocer personalmente, el cual había descubierto a este muchacho con talentos bilingües en una de sus tantas misiones filantrópicas a Centroamérica. Yo había sido presentado a Bernabé por el filántropo una vez en una función del hospital, y luego hablé con él par de veces en otros encuentros, así que cuando me enteré que este muchacho estaba envuelto en el cuento de la locura de esta mujer, fue ahí que comencé a juntar las piezas de este rompecabezas mágico.''
 
''Aparentemente, el filántropo tenía mucha fé en los talentos de Bernabé, asi que por medio de sus palas y sus amistades, le pudo conseguir una visa de estudiante (muy difíciles de conseguir), y también una beca totalmente pagada en una de las universidades locales. De una manera u otra, la Dra. Nutz se voluntarizó a ayudar con los libros y otros gastos de este joven estudiante, al cual aparentemente conoció por medio del filántropo en la iglesia.''

''Por cosas del destino, Bernabé se encontró en una relación amorosa con la Dra. Cristo-te-ama, y juzgando por la manera en que terminó la doña, no me extrañaría si el bellaquín ese se lo metió por cuanto roto había disponible, gozando del pecado mientras se revolcaban en charcos de esperma y secreciones vaginales. El problema en el paraíso de estos dos comenzó cuando sus notas escolares comenzaron a declinar. Además de haber estado metiéndoselo inmisericordiosamente a una gringa soltera, con dinero, y el doble de su edad, Bernabé comenzó a parrandear, lo cual se evidenció en sus notas colegiales de su segundo semestre en la universidad. Al final del semestre, cuando sus malas notas se hicieron aparentes, Bernabé perdió su beca, y por ende, su estatus como estudiante extranjero en visa especial. En un arrebato de miedo, y aterrorizado por la idea de que la “Migra” (apodo que los ilegales le tienen al INS [la agencia de inmigración]) venía a buscarlo, Bernabé se montó en el carro que la Dra. Nutz le había comprado, y se desapareció de la escena completamente. Fue ahí cuando la doctora perdió toda razón de ser, y se ausentó del trabajo sin notificar a nadie. Fue ahí cuando su encuentro ilícito privado se tornó en asunto público y entretenido circo para el deleite del resto de nosotros.''
 
''Según me enteré, cuando la policía fue a su apartamento la primera vez, ella tenía música religiosa tipo gospel a todo volumen en su estéreo. Cuando la policía entró para cerciorarse de que todo estaba bien, luego de que ella abriera media docena de pestillos y cerraduras, y sacara los muebles que bloqueaban la entrada de su apartamento, la Dra. Nutz se sentó a rezar un rosario, repitiendo constatemente “All sin is forgiven, all sin is forgiven”, todo pecado es perdonado, como una Juana de Arco virginal lista para entrar a la hoguera y enfrentarse a la furia irreparable de Dios.  Ese día la policía no hizo nada, pues ella no aparentaba estar en nigún tipo de extremismo suicida ni nada por el estilo, pero al tercer día de su ausencia en el trabajo, sin siquiera tratar de encontrar remplazos para sus turnos, y continuando su excéntrico comportamiento críptico, uno de mis jefes llenó los papeles en la corte local para que la doctora gringa fuera evaluada psquiátricamente, aún en contra de su voluntad. Fue así como terminó en esposas en la misma sala de emergencias en donde trabajaba (y de donde eventualmente perdió su trabajo).''
 
''Ahora, te preguntarás como estos eventos tragicómicos están relacionados a mi creación demonológica, a mi Golem.  Eso, queridísimo iniciado, es parte de la práctica de la magia.  En la magia nada es obvio, y hay que tener los ojos abiertos todo el tiempo para poder percibir los cambios que uno impone en la realidad por causa de la voluntad propia.''
 
''El primer indicio de que Justiniano el Golem metió sus garras en la situación de la doña Cristo-te-ama fue con la situación de Bernabé. De las ochenta mil y pico de personas que viven en este pueblo, me tuve que topar en esta situación de locos y amores imposibles con un grupo de protagonistas los cuales eran todos conocidos por mí de una manera u otra. Lo más cabrón es que lo que le sucedió a la Dra. Nutz con Bernabé, en una manera extremadamente similar, también me sucedió a mí aproximadamente dos años antes del despelote este de la doña desquiciada y sexualmente reprimida.''  
 
''Resulta que un sacerdote amigo mío en la iglesia católica local me pidió que auspiciara a un muchacho mexicano con mucho potencial para que pudiera estudiar en una universidad católica de esta área, de la misma manera que le sucedió al viejo filántropo con Bernabé. Auspicié a este muchacho mexicano, llamémosle Pancho Villa, y no sólo le pagué los libros cada semestre, sino que también me responsabilicé por él oficialmente en los papeles de la visa de estudiante. El problema con Pancho Villa surgió cuando se puso a parrandear, y perdió la beca de la universidad por irresponsable y por malas notas. Sin embargo, lo que me encabronó de sobremanera y me hizo perder mi temperamento, fue cuando me enteré que el tipo estaba teniendo un affair con la esposa de la familia en donde se estaba quedando mientras supuestamente estudiaba, una mujer feligrés que también fue convencida por el párroco para que ayudara al tipo éste con sus estudios. Cuando me enteré de la situación de cuernos pegados (por medio de otro mexicano amigo mío), esa misma noche fui a la casa en donde Pancho se estaba quedando, lo confronté y le anuncié que yo renunciaba a mis responsabilidades con él, y que lo iba a reportar a la “Migra” si no se largaba de ese hogar que en ese momento estaba destruyendo.  Al igual que Bernabé, Pancho se montó en el carro que la familia le prestó, y desapareció con todo y carro.'' 
 
''Como ves, se me hizo imposible ignorar las similitudes entre amores ilegítimos, visas estudiantiles y prófugos de la “Migra”, entre la situación de la Dra. Nutz, y lo que me sucedió a mí.  Una vez identifiqué las sincronicidades entonces aguzé los sentidos, y entonces realicé que mi demonio personal se estaba manifestando en la realidad, y que estaba tratando de enviarme su primer saludo, o algo por el estilo.''
 
''Otras de las ocurrencias particulares que sucedieron en este lío de amantes indocumentados fue que el agente de la policía que fue a arrestar a la Dra. Nutz en su apartamento es amigo personal mío. De todos los guardias que hay en este pueblo, el único que se la pasa visitando y disfrutando de comidasimpromptu en sus breaks de almuerzo en la hospitalidad de mi hogar, es el mismo guardia que terminó arrestando a esta doña.  Es por eso que conozco algunos de los detalles del arresto, pues fue mi amigo el que estuvo allí, envuelto directamente en la situación de la barricada fatula. Interesantemente, me cuenta mi amigo el guardia, que cuando él y su compañero la fueron a arrestar, mientras ella se cambiaba de ropa y se ponía algo más aceptable para salir en público, que él se dio cuenta de un documento oficial sobre el escritorio de ella: una citación. Una citación a la corte por shoplifting. Sí, señoras y señores, la doctora religiosa con toda su fe en Jesucristo chingando a un ilegal indocumentado fuera del matrimonio, y robando artículos menores en tiendas locales.  La ironía me abarca.''
 
''El por qué decidió mi Golem manifestarse en el carácter de apariencia inconcupiscente e impertinente de la doctora, cuando mi odio fue dirigido hacia mis jefes, pues todavía esa respuesta me elude.  Sin embargo, creo que Justiniano eligió esta víctima para manifestarse en la realidad por dos razones principales. La primera razón, que esta alma tan débil y tan vacía (comprobado por su espiritualidad fatula) sería fácil de manipular dentro del ámbito mágico, algo así como un chsite malo cósmico. La segunda razón por la cual esta mujer fue elegida por mi Golem para hacer de las suyas es que esta mujer representaba, como ya mencioné, todo lo disfuncional y lo abusivo del negocio de mis jefes.  La caída de esta mujer fue el comienzo del final para mis jefes, como pronto leerás.''
 
''Tengo que mencionar la última sincronicidad con la doña esta, un año después del revolú que sucedió en el hospital.  Resulta que mis vecinos gringos fueron a Nicaragua en una misión de caridad de su iglesia protestante este verano pasado, y entre las personas con las cuales se encontraron, estaba esta doctora medio despistada y de mirada desquiciada, y de cuyas facultades médicas dudaban los gringos de aquella peregrinación: nada más y nada menos que la Dra. Nutz. Como ves, la magia desconoce del tiempo y de las distancias…''

''Esa semana, luego del nacimiento de Justiniano [el dia 20 de agosto], una de las empleadas de la compañía, la más odiada por mis compañeros y yo, terminó bajo observación psiquiátrica (entiéndase “el manicomio”) por causas a las cuales se las atribuí al cabrón de Justiniano. Fue su manera de decir “hola, ya llegué”. Esa fue su primera manifestación pública, aparentemente sólo para mí. Sin embargo, antes de que la vieja esa se jodiera en su locura de Cristo-te-ama, Justiniano estaba trabajando tras bastidores, privada y secretamente, trayendo caos y maldiciones a mis objetos de odio, a mis jefes.''

''Resulta que aproximadamente un mes luego de haber activado a mi Golem, esperando pacientemente en medio de la mística “noche oscura del alma”, uno de mis compañeros y buen amigo se me acerca con noticias interesantes sobre los cabrones jefes. Goyo (llamémosle Goyo a mi amigo gringo) me menciona que había recibido una carta de los jefes hacía par de semanas atrás en donde lo amenazaban con botarlo del trabajo. Me estuvo interesante, pues Goyo era uno de los mejores médicos que yo conocía, un tipo extremadamente profesional, inteligente, rápido, cordial y eficiente. Le pregunté que como era posible que los jefes hubieran tomado tal decisión. Entonces fue cuando aprendí que los jefes estaban descontentos sobre la manera en que Goyo documentaba sus casos clínicos, pues aparentemente, no estaban generando más dinero de lo que se supone el pudiera generar por cada encuentro clínico. No quiero entrar en detalles con respecto a esta cuestión, pues todavía los federales están investigando. Sencillamente digamos que Goyo tomó esa carta que recibió con la firma de ambos jefes a un abogado, y fue ahí y entonces que descubrió que las exigencias de los jefes estaban fundamentadas en reglas arbitrarias creadas totalmente por ellos, y que esas exigencias quebrantaban las leyes del gobierno federal. ¡Los jefes estaban rompiendo leyes federales! Goyo me pidió que se uniera a él y al resto de los compañeros de trabajo en los cuales confiábamos, para que unidos, denunciáramos a los hijuelagramputas de nuestros muy pronto ex -jefes. Le pedí a Goyo una copia de la carta que recibió de los jefes, la pieza de evidencia que los derrocaría de su posición tiránica, y por poco me caigo de culo cuando la leí: la carta tenía la fecha del 20 de agosto. La fecha en que esa carta fue escrita y firmada por los dos cabrones jefes, la fecha en la cual esa carta fue enviada por correo certificado a Goyo, fue la misma fecha en que nació Justiniano.''

''Fue en ese momento que todo el peso de mis acciones cayeron sobre mí. Realicé en ese momento, y de una manera más fuerte y más contundente que con la locura de la doña Cristo-te-ama, que mi creación era real y que estaba surtiendo cambios irrebocables dentro de nuestra realidad material. Recuerdo que esa noche no pude dormir bien, pues en medio de mi insomnio, sentía una mezcla de entusiasmo y miedo indescriptible. Yo, Estanislao de Mediolao, ciudadano promedio y ordinario, acababa de desatar mi furia en esta realidad por medio de un demonio creado en otra realidad. Creado por mí. Esa noche me sentí vinculado a las tradiciones secretas practicadas por Paracelso, por Cornelio Agripa, por John Dee, por Crowley a través de los siglos, y de repente me sentí la persona más vieja del planeta. Creo que en ese momento sentí una fracción del destello al cual llaman iluminación.''

No quiero dar detalles de los problemas legales que tomaron lugar por causa de esa carta. Eso lo dejaré para el próximo capítulo de esta serie. Sólo te diré, mi querido lector, a manera de “cliffhanger”, que al final, cuando terminé destruyendo a Justiniano un año después, que no sólo terminé jodiendo la salud de uno de mis jefes, sino que también ambos terminaron en la calle, desprestigiados y desempleados. Oh, y antes que se me olvide, mis amistades y yo también terminamos en la calle, no por romper la ley, sino por caprichos de Justiniano.

[Nota del Editor: esa última entrega nunca fue escrita o, al menos, compartida]

 

Enlaces originales:

http://elmonasterio.org/escritos/2005/08/29/golem-parte-3-justiniano

http://elmonasterio.org/escritos/2005/10/12/golem-parte-4-locura-en-tiempos-de-concupiscencia

http://elmonasterio.org/escritos/2006/09/14/golem-parte-5-%C2%A1me-cago-en-la-ostia-%C2%A1he-creado-a-un-demonio


Fuentes

Partes 2 a 5 de la serie El Golem de Estanislao de Mediolao. Enlaces a pie del artículo.


Enviado por: Frater Organ

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Tags:

Servidores mágicos Magia del caos Fray Stanis


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